En el velatorio de un gallego, un amigo del difunto se acerca a la viuda y le dice:
- Lo siento señora, lo siento. Y la señora le responde:
- No gracias, dejalo acostadito nada más.
Chiste para los amigos gallegos. Aunque te puede valer para alguien de lepe, un murciano, catalán, andaluz, francés… lo que te de la gana! sólo es contarlo con gracia.