Esto son un español, un alemán y un francés que están en una terraza tomandose algo y de repente dice el francés:
- Mira ese de la mesa de al lado es jesucristo.
- Anda ya, cómo va a ser ese Jesucristo? Se levanta el francés y va para le mesa de Jesucristo y le dice:
- Tu eres jesucristo, verdad? y le dice jesús:
– Sí, pero no se lo digas a nadie. El francés exatasiado le comenta:
Por qué no me tocas la rodilla y me la curas que la tengo fastidada desde hace años. Y jesús lo toca y lo cura. El francés rápidamente se va a su mesa a contarles al alemán y al español lo que ha pasado. Se levanta rápido el alemán y le dice a jesús:
- Por favor cúrame la espalda, y jesús se la toca y se la cura al instante. Total que el alemán se va para su mesa. Jesús tranquilamente piensa:
-Ya verás lo que tarda en venir ahora el español. Y nada, el español que no iba y que no iba y que no iba. Se levanta Jesús hacia la mesa de los tres y le pone la mano en el hombro al español para preguntarle por qué no había ido a pedirle algo y dice el español:
- eeeh, sin tocar. Que estoy de baja
Chiste negro. jaja.
- Un cliente de un lujoso club cuenta:
-No te imaginas lo que fue el incendio en el club de moda. Unas llamas de más de 12 metros.
Y los bomberos no fueron?Preguntó la otra persona..
Sí fueron, pero no los dejaron entrar.
¿Porqué?
Pues porque es un club privado.
Tan exclusivo que se chamuscó.
Este es jaimito o cualquier chaval jóven en un confesionario:
El niño, algo preocupado, entra al confesionario de una iglesia:
- Padre, me confieso, que me la chupo.
– Hijo mio, eso no es pecado, ¡es habilidad!
Había un niño al que se le calló un dientra mientras jugaba, y le preguntó a su madre:
Mamá, mamá, se me salió un diente, ¿qué hago?
Y la madre le contesta:
Déjalo debajo de tu almohada y el ratoncito Pérez te dará algo.
El niño eso hizo, y el día siguiente su mamá le preguntó:
¿Y qué te trajo el ratoncito de los dientes?
Y el niño responde:
Nada, me dejó un papelito en el que pone, ’sigue participando’.
El ratoncito Pérez o ratón de los dientes no todas las veces se comporta.

Existen señales como el vado oficial que todos conocen y muchos respetan o advertencias amenazadoras como esta, que de verse suelen ser efectivas.
En el velatorio de un gallego, un amigo del difunto se acerca a la viuda y le dice:
- Lo siento señora, lo siento. Y la señora le responde:
- No gracias, dejalo acostadito nada más.
Chiste para los amigos gallegos. Aunque te puede valer para alguien de lepe, un murciano, catalán, andaluz, francés… lo que te de la gana! sólo es contarlo con gracia.