En invierno el hielo gana terreno al mar creciendo una gran porción de terreno.
El explorador antártico inglés Apsley Cherry-Garrard escribió “Yo, simplemente, no creo que nadie en la Tierra la pase tan mal como el pingüino emperador” en el libro El Peor Viaje del Mundo. Estos animales viajan al interior de la Antártida a incubar sus huevos. Las hembras los llevan y los machos se quedan un buen tiempo dándoles calor en apiñados grupos.
El Tratado Antártico garantiza que la Antártida no le pertenece a ningún país.
Los primeros turistas llegaron a la Antártida en 1957. El número ha crecido pero es costoso y está limitado por el medio ambiente.
Existe un dólar antártico aunque sólo sirve para turistas y coleccionistas.