Los populares patos del hotel Peabody

El Peabody es un hotel de cuatro estrellas situado en Memphis, ciudad del estado de Tennessee (EE. UU). Y aunque hayan hoteles más lujosos, ostentosos y exuberantes, el Peabody Hotel tiene algo que lo hace único y que lo distingue de todos los demás: los patos del hotel Peabody.

Patos del hotel Peabody
Los patos del hotel Peabody forman una de las atracciones más importantes del hotel. Tal es su importancia, que en el logotipo de la página web del hotel aparecen varios patos. ¿Qué es lo que los hace tan especiales? A primera vista son simples patos, ¿no?

Los patos del Peabody llevan bajando cada día de sus habitaciones para jugar en la fuente del hotel más de 90 años.

En este caso, lo importante es lo que hacen. Los patos del Hotel Peabody son famosos porque cada día salen de su habitación a las 11 de la mañana, bajan por el ascensor y se dirigen a la fuente principal del hotel, donde se pasan el día jugando y nadando en sus aguas. Toda esta caminata la realizan sobre una gran alfombra roja, como toda estrella se merece y acompañados del “Duckmaster”, o sea, el Señor de los Patos. A las 5 de la tarde los patos vuelven a su habitación, para repetir el proceso el día siguiente. Proceso que lleva repitiéndose durante más de 90 años.

Marcha de los patos del hotel Peabody

¿De dónde viene esta tradición?

La tradición se remonta a los años 30, década en la que Frank Schutt, el Director General del Peabody Hotel y su colega Chip Barwick volvían de una cacería. Resulta que tras la vuelta se pusieron hasta arriba de whisky, y en un estado ciertamente creativo se les ocurrió introducir algunos sus patos en la fuente del Peabody. En aquella época estaba permitido usar patos como señuelo.

En 1940, Bellman Edward Pembroke, un adiestrador circense se ofreció a llevar a los patos a la fuente cada día, y les enseñó la ahora famosa “Marcha de los Patos“. Pembroke se convirtió en “Duckmaster”, puesto que ejerció durante 50 años, hasta su jubilación.

Peabody Hotel, Memphis.
Peabody Hotel, Memphis.

Y por si os lo preguntábais, en el hotel Peabody no hay pato en ninguna carta. Aquí os dejo el vídeo de la ceremonia:

¡Qué Curioso!


Fuentes